Llegar a su casa; todo un logro, despues de un día extenuante, cerró la puerta, apoyo la cartera en el piso, se saco el abrigo, que quedo sobre el sillón rojo, en el camino hacia la planta alta quedaron desparramados; el sweater, la blusa , la falda, los aros, el reloj; cuando llego a la puerta del baño solo tenía puesta una diminuta bikini.
Abrió la ducha y dejo que el baño se llenara de vapor, y entonces ahí, se acomodo debajo del chorro de agua caliente, para sentir el calor golpeando su espalda, sentía un gran dolor entre sus hombros producto del agotamiento; realmente estaba muy tensa y cansada
Se lavó cuidadosamente el cabello y se quedo largo rato debajo del agua tratando de relajarse
Cerró la ducha se envolvió en una suave bata y comenzo el ritual de cada noche, bueno, cuando tenía algo de tiempo
Colonia de baño con aroma a mirra y algun toque ácido , fresco , crema anti-age en el rostro y esa crema corporal que tan suave deja su cuerpo, desata la toalla que envolvía su cabeza y sus rizos aparecierón naturalmente revueltos, se miró en el espejo del pasillo y se gustó.
Se preparó algo de beber y se tiró del reves, atravesada en la cama a escuchar musica, algo suave y tranquilo, solo la iluminaba la tenue luz de dos velas aromáticas que habia encendido al entrar
Se estaba quedando dormida cuando dos manos fuertes y tibias comienzan a deslizarse desde sus tobillos hacia sus muslos, quizo darse vuelta y protestar pero la manos ya estaban en su cintura, en su espalda, desarmando nudos y despertando el deseo y una boca tibia ( la de el) la arrullaba con dulces palabras
Desapareció la tensión ; el cansancio, y la energía de pronto se apoderó de ella y devolvió cada caricia cada beso y se durmió en un hueco de su pecho con el perfume de el poseyéndola
Cuando despertó; una taza de cafe humeante y recién hecho, una flor y una tarjeta diciendo : “te amo, hasta la tarde”, la convencio de que no había sido un sueño
PAULA DUNCAN
20/08/09 |