Cuando te conocí, solo
veinticinco años tenia, y
me enamoro tu presencia;
esa que aparecía, como
de casualidad, al doblar la
esquina, al bajar del tren
caminando por ahí, mirando
vidrieras, en un café, así eras,
así fue nuestro amor, mágico
desde el principio, cuanto
trabajaste y esperaste por mí;
no era fácil, mi vida estaba,
ya cerrada, hasta que apareció
tu luz, e ilumino todo
y nos amamos a escondidas
pero a la luz del día
el río compañero, nos escucho,
cómplice mudo de dos aventureros
de la mejor aventura, el amor
y descubrí muchas cosas, a tu
lado la vida era otra,
pero la vida nos separo,
y no podía pedirte nada
si me diste todo, confianza,
respeto, sentirme valorada, y,
por primera vez, amada
y lejos te llevo la vida
y aun así aparecías, que agradable
sensación escuchar tu calida voz
tan cerca.....tan lejos...
siempre guardare tu recuerdo
en mi corazón, pero...
era tan frágil entonces
lo soy ahora y pasaron muchos
muchísimos años, pero si cierro
los ojos, tus caricias tan llenas
de amor recorren mi piel, como
entonces, no importa, vivirás
en mí por siempre, donde quiera
que estés, no olvidare, que me
enseñaste que podía ser MUJER
y fuiste el único que me dijo:
TE AMO aunque fuera a mas
De mil kilómetros de distancia
Jamás te iras, y quizás, la
Magia continúe y leas esto...
PAULA DUNCAN
26/11/09 |