Queridos compañeros de Escribirte,quiero presentarles un trabajo realizado a dúo con un amigo Catalán con el que me crucé en esto, de poner en letras ,sueños y fantasias, y asi, uno de cada lado del océano armó un pedacito de esta obra, que espero les guste (Paula, gracias por el espacio cedido)
BRUMA
Estoy parada en el andén de una estación de trenes semi-vacía; es de noche… muy tarde y una espesa bruma que hace el mágico efecto de que todo desaparezca a los pocos pasos. Comienzo a caminar al lado de un tren que parte. Al tomar velocidad, la formación de vagones me deja atrás y se pierde en la bruma como si nunca hubiera existido; solo queda de el su sonido apagándose en la lejanía Sigo caminando y de pronto: En el brumoso y solitario andén sol alumbrado por una tenue y amarillenta bombilla comienza a dibujarse una silueta. Me toma por sorpresa. Miro otra vez Al principio con miedo, ¿Quién es?, ¿Hombre?, ¿Mujer?, ¿Joven?, ¿Viejo, Casi detengo mis pasos Mi corazón comienza a cabalgar rápidamente Todavía no distingo bien…. Pero, como el cuerpo ve antes que los ojos; comienzo a sentir una cálida sensación recorriéndome. Camino unos pasos mas…. Y tu silueta se hace nítida; entonces desaparece la bruma y creo que la estación toda. Corro a tus brazos el corazón me estalla de felicidad. Es que no esperaba encontrarte allí, y la sorpresa le agrega encanto a tu visita. Nos besamos apasionadamente por largo rato acariciándonos, y sin romper el nudo del abrazo, apuramos el paso para no desperdiciar ni un minuto de nuestro corto, seguramente demasiado corto encuentro, Después y con el amor aún colgado de nuestras miradas, volveremos cada cuál a su casa, a la vida intrascendente y a veces apática de todos los días, pero con una dosis extra de la energía que nos da nuestro secreto y prohibido AMOR que por secreto y prohibido tiene un sabor mas excitante aún, Recién nos separamos y ya quiero estar en tus brazos nuevamente y oírte susurrar en mis oídos “TE AMO”, sentir tus caricias sobre mi piel y todo tu amor rodeándome Ya espero impaciente nuestro próximo encuentro
Stella Maris Rojas
A BASE DE SOPLAR, SE DIFUMINA
Yo sé porqué andabas por donde las personas se van y pocas vuelven ibas tras algo pasado encadenando momentos
no eran las brumas sino tus pensamientos de aquello que sucedió y que no trataste de borrar
pero se ve que en su imposible caída los muros que no se convierten en polvo se transforman en brumas de cemento y cal
somos una historia de un día una ráfaga cortante que te hirió más que aliviarte
que yo te avisé: no te enamores, no lo hagas tan grande yo solo estoy de paso, no más
verdad que nos agarró la euforia verdad que los fogonazos nos debieron de atravesar que te acomodaste en el recién desconocido por harta del otro que tienes en casa que no te preguntaba ni como estás
yo traía la sed de la novedad tú el hambre de casi siempre y las lenguas, aunque diferentes hicieron por entenderse en las carnes
tú gemías como nadie conocida yo era el más cariñoso de los duros
yo noté como de encogida pasabas a ser la más correspondida y te dije otra vez:
"ámame durante unas horas siente los efluvios antiguos volver pero, por favor, no me hagas sentir mal, después por dejarte llevar por los latidos del corazón por lo que te puedan soltar mis labios, soy un viajero de una vez que no vuelve por estos pagos"
permanecimos abrazados y tu mano daba vueltas en distinta dirección a las manecillas del reloj de aquel alquilado cuarto
yo me abandoné al abandono tú no te soltabas de mi ni tu mano de los minutos pasados
nos amamos a plena luz de un pequeño sitio apartado para vernos las caras para que no fuera un sueño pero pasaban las horas y tú...tenías dueño
desde dentro del vagón y a través de la ventana tú en el anden nos cogíamos la mano y los brazos en donde habíamos zozobrado ahora se nos antojaban pequeños.
Todavía hoy, el pitido del tren se nos antoja en nuestros respectivos mundos como el sonido más amargo
"ó así la imagino a esa mujer que quiso borrar su rutina aunque fuera por un solo día y en los brazos de un desconocido que le dio más cariño en una jornada que en todo su sin-vivir, sin absolutamente nada"
desde aquí te pido para no sentirme mal por haberte conocido, que atravieses soplando las brumas que solo son polvo levantado y que poco a poco iran cayendo para fundirse en olvido
y que no escuches ni hagas caso de los agudos pitidos si acaso de algún sonido grave de una voz semi-recuperada que te recuerde ese: "te amo" que te dije como debilidad en medio del orgásmico marasmo
a ti, Stella, estrella imposible de un solo día por la simple razón de que quiero mi conciencia tranquila y de que yo...yo solo estaba de paso.
Domingo Sánchez - Loverman poemas en narrativa derechos reservados
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