Tengo una daga clavada
en el medio de mi pecho,
que es dulce y no duele
pero, mi corazón dice,
¿en que te estarás metiendo?
de joven no supe pelear por
lo que quería, solo sí decía;
ahora juego, y si salgo lastimada
es por propia decisión,
un puñado de letras dichas
de corazón, no me pueden dañar
y si lo hacen, bien jugado está,
prefiero lágrimas blancas
de una emoción sincera,
que lágrimas de dolor y ausencias
fuiste sorpresa y encanto,
me divierto, conmigo y contigo
no hablamos el mismo idioma
cualquiera diría que sí,
pero si nos entendemos,
al hacerlo escribiendo,
y sabemos apreciar un poema
bien escrito, tuyo, mío......
ya no importa, ¿no te resulta
mágico, que siendo yo......
tan distinta, a vos en cierto
sentido, y tan lejana; hay
un mundo en el camino,
igual nos entendamos? no
quiero pensar que un día
ya no me escribirás , no
se por donde andarás,
quizás encuentres mujer y eso
esta muy bien, el hombre
no debe estar solo, pero
yo tengo un tesoro; un poema
que me diste, en una
tarde de febrero,
yo con calor, vos con frío
y me dormiré abrazada a ese
sueño pensando que es mío.......
PAULA DUNCAN
23/02/10
|