Entro en la más cerrada curva
del tiempo, tengo frío, y
estoy sola, tristemente sola
subo la escalera y abro la
última puerta, la neblina, muy
espesa se hace brillante, salgo
Y a cada instante, pienso,¿ valdrá
la pena seguir adelante?......
me equivoqué otra vez, ¿y?
es que ya me cansé, no puedo
más, el amor siempre fue
frustrante, me dejo heridas
crueles que no se olvidan,
el frío me va adormeciendo
todo es frío en la ciudad
dormida; dormida mi alma,
dormida mi vida y ¿ahora?
Voy a descansar un rato
Solo un ratito y me hago un
ovillo en el borde del ático
y me quedo dormida, quien
sabe hasta cuando..., y por
un momento creo verlos;
¡si! Son ellos, que con gran trabajo
me llevan al lecho, me arropan
me cuidan y velan mi sueño
y cuando despierto, ya es otro día
el sol ya salio, el frío, no se
ha ido, sobre mi mesa de luz
encuentro un gorrito, no es
más que un dedal de color
rosado miro hacia el piso
y allí hay otro mas este es
colorado y ahí en la mesa
muy arregladito un tazón
muy grande, de café humeante
un croissant y un par de guantes
PAULA DUNCAN
27/03/10 |