Quisiera estar a tu lado,
y perderme en tu mirada,
que tu calor descongele
mi triste piel cansada, y
tomándome de tus manos pueda
decirte confiada, ¡te amo!
con un amor diferente, hecho
de caricias y miradas, de estrellas
y girasoles y de una luna plateada
y entonces soltare amarras y
navegare en tu piel, sin que me
importe ya nada; ni el antes, ni el después
solo estar a tu lado, aunque sea
una vez, con una noche me alcanza
porque tu amor se me clavó
como si fuera una lanza, en medio
del corazón y simple y débil
mujer, yo con una herida en el
pecho, herida que no se cierra,
y que siempre estará abierta
como la puerta de mi alma
esperándote despierta, que la noche
del tiempo no se termine jamás;
ahí estaré, esperando en la penumbra
para amarte como siempre, o
para amarte como nunca
hombre que has herido mi corazón
con una herida tan brava, debes venir
a mi lado, solo así... podré curarla
PAULA DUNCAN
21/07/10 |