En esta noche fría de invierno, me puse a pensar, y consideren que no soy muy buena en eso, y una pregunta se me dibujo: ¿Qué es un secreto? Entonces viajo a mis primeros recuerdos y aparece una niña de largas trenzas castañas, diciéndole al oído a una amiga, si te cuento algo, ¿me prometes no decírselo a nadie? Y al recibir respuesta afirmativa contar algo que tenía muy apretado en su corazoncito y que ya debía compartir porque no entraba mas ahí, y al tiempo, comprobar muy triste que su secreto ya no era tal, y entonces sufrir por dos; porque ya no era la dueña de su secreto y por la traición de su amiga
Al ir creciendo, ya no contaba sus secretos, o al menos se hizo desconfiada, pero si le contaban algo en secreto a ella, jamás lo divulgaba y por eso comenzó a ser bastante respetada
Entonces me pregunto, un secreto ¿Para quién es mas valioso? ¿Para quién lo confía o para quien lo guarda? Y ahí el tema se hace mas escabroso ya no es un juego de niños puede ser incluso molesto, por ejemplo pedir o que te pidan guardar un secreto que en realidad es una mentira, vos sabes que del secreto que te piden que guardes depende quizás la felicidad o la tristeza de alguien, el amor, el trabajo, la tranquilidad de quien deposito esa confianza en vos
Y si te piden que guardes un secreto y además te dicen "no se lo cuentes a nadie, este va a ser nuestro secreto" y lo guardas tan bien bajo siete llaves, el tiempo pasa, ya te lo olvidaste, y de pronto así como si nada te vas dando cuenta que el secreto ya no existe; que hay varias personas que ya lo saben, que nadie parece asombrado y que la vida sigue y cuando lo preguntas directamente te dicen: si yo lo sé...Todo tu mundo comienza a girar, "nuestro secreto" ya no existe ese delgado hilo conductor que te unía a una persona no existe y ni siquiera te lo contaron, ¿a que conclusión llegas? ¿Quien fue el traidor?
La mía es, si sos una persona de bien, puedes pedir que te lo guarden, pero si no vas a ser fiel a tus propios secretos, por favor no se lo pidas a nadie
Y ahora les voy a contar un secreto; todo esto me lo contó un duende mofletudo que esta comiendo un chupetín sentado sobre mi monitor, justo al lado del gato de peluche negro que a veces parece hablarme, ¿te acordas Martita? todavía sigue haciéndolo y me voy a dormir porque ya estoy dulcemente pegoteada
PAULA DUNCAN
28/07/10 |