Y llueve otra vez, el cielo gris-rosado
vuelve a llorar sobre mi hombro solitario,
es noche avanzada, sola, con una luz pobre
algo amargada, trato de escribir tu nombre
y las letras se me escapan, suena la lluvia
su ritmo sincopado, en algún rincón de la
casa viven mis sueños mas soñados,
los que soñé de niña, los que soñé más tarde,
los que se cumplieron... pocos; los más
inconfesados, nadie los creería, para que contarlos;
se paso el tiempo donde soñar era posible,
y posible era amarte y que me ames, ya no
hay tiempo, ha pasado la tarde, y la noche
ha llegado, con fantasmas cabalgando sobre
grises nubes, con truenos y relámpagos;
y tengo tu nombre apretado en los labios,
donde un beso cabría, un beso muy despacio
recordando, escuchando tu voz, diciéndome
te amo, donde las mieles del tiempo, a mi lado
trajeran tu presencia, mi sueño más soñado,
y por imposible, el más inconfesado, ya no tengo
fuerzas amor desarraigado, apoyo mi cabeza
en tu pecho imaginario, y me quedo dormida
en realidad.... no se hasta cuando
PAULA DUNCAN
30/07/10 |