Era una mujer común sin
demasiada belleza, todo lo
que tenía; amor simpatía,
corazón, no se veía a simple vista,
estaba dentro de ella, para conocerla
se debía estar muy cerca, para poder
descubrir, como en realidad era y
que ella consintiera a dejarse conocer.
No siempre le fue muy bien, si de amores
se trata, entonces es retraída y porque
no desconfiada, hasta que apareció un
caballero, muy simpático por cierto
que dedico gran parte de su tiempo
conquistar, a la mujer en cuestión
haciéndose su amigo, diciendo frases
amables, hasta llego a creerse, que el
era indispensable, y entonces consiguió
que ella bajara la guardia, pero no
era intención de este cruel caballero
amarla como dios manda, no, el
Solamente quería conquistarla
Y pronto lo consiguió, cuando ella
Lo notó, puso en el cielo un grito
Y se fue directamente a ver, al
Jefe de policía, y denuncio a este
caballero, por un delito inaudito
¡¡Comisario!!... Ella gritaba
Encarcelen al bribón, que en mí
propia cara ha pretendido robarme,
a mi pobre corazón....
PAULA DUNCAN
01/08/10
PD; Este trabajo se ha destacado en "Clepsidra Internacional", sitio oficial de la escritora Chilena Azucena Caballero
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