solo faltan quince días, y el año habrá terminado,
¿Qué habrá del otro lado?; después de que den las doce,
luego del brindis; los besos y el pan dulce y el turrón,
saludos al por mayor, ese momento bendito en que todos nos sentimos
un poco mas buenitos, y si hasta saludamos a quien mucho
no queremos, la sidra nos hace amables, hasta con el barrendero pero,
solo por hoy, mañana comienza enero, y otra vez las disputas, encontramos los defectos, de los demás y los nuestros; pero la vida es así, y solemos
repetir cada año la historieta; de que la gran familia unida, que juntos estamos bien, y aparecen personajes como caídos del cielo, que hace mucho que no vemos, como hoy es navidad, hay que olvidar rencores, ¿para que? si están ahí, y
¿cambiaremos falsamente en un rato, lo que fue creciendo en años? pero es la hipocresíade estas fiestas benditas, si a alguien no queres, no darle un saludo falso.Yo no se si no es peor, enseñarle eso a nuestros hijos, solo para que repitan, la misma paparruchada, uno solo esta mejor rodeado de gente amada, no importa si somos parientes o nos elegimos, es mejor el vino compartido en una humilde cena, donde no haya escenas, de mostrar quien hizo el regalo mas valioso, la cuestión es cuanto amor le puso, a lo que pudo traer, o el que puso al cocinar una ricas masitas, con forma de muñequitos que tanto gustan a los chicos, que después de jugar un rato, terminan por devorarlas y sabe a manjar de dioses, porque lo hizo la abuela, para que tanto elegir vestido, y zapatos que hagan juego, ir a la peluquería y decir a cada rato ¡en el suelo no, tenes zapatillas nuevas! ¡ te arrugas los pantalones! nena no te despeines, ya sos grandecita; mientras el tío se toma, hasta el agua de los floreros, que ni decir del abuelo que con todo lo que comió, esta pidiendo gotitas, sinceramente pienso que si
ya no deberíamos, comenzar a cambiar la historia, y quebrar los mandatos
de cómo hay que festejar, porque yo festejaría después de estas lindas fechas
con mis hijos y mis nietos, yerno, nuera y el que sea, en un tranquilo asadito y
a cualquier hora del día, no importa que comeremos, importa que estemos juntos, y recordar con una sonrisa y alguna que otra anécdota, a quien solo marcho primero, o se fue a otro plano; pero solo somos humanos y equivocarnos, está en nuestra naturaleza
¡¡¡FELICIDADES AMIGOS!!!
PAULA DUNCAN
16/12/10 |