El silencio me abruma y aturde.
Después de tantos meses
de inquietud e incertidumbre
la quietud de la casa; me confunde
mi alma no consigue calmarse
el barrio esta en silencio,
no hay canto de pájaros,
la noche, con luna y estrellas
hermosas y brillantes, después
de la lluvia copiosa y vibrante
parece decirme; descansa, duerme,
sueña, vuela con tus duendes,
escribe un cuento de amor.
Pero estoy agotada y tengo miedo
que algo se rompa, que suene el
teléfono, y ya no tengo fuerzas
para volver al infierno, y con una
sonrisa arreglar el entuerto, que
todos estén bien como en este momento
debería disfrutarlo, pero tengo miedo
PAULA DUNCAN
17/01/11 |