Por los suburbios de mi mente,
vaga tu mirada siempre presente,
mientras el silencio de la noche
desgarra mis oídos, explotan en
cadena los recuerdos del hoy; el ayer
se reconfigura instantáneamente.
Siento el calor de tus manos, que se
congela al simple contacto; mis ojos
ciegos, llenos de tu luz, te miran sin ver y
mi piel solo siente vacío a tu alrededor
debo convencerme; no estas y
¿Cómo hacerlo si tu ausencia es …
tan poco precisa, tan irreal, tan
fuerte e intangiblemente presente?
El frío quema mi espíritu y el sol
con sus dorados rayos, enfría mi alma;
el dolor cierra mi garganta y detiene
mi corazón, ¿en que lugar estaba
escrito que debía seguir sin vos?
- Paula Duncan- 07/02/11
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