Huy ¡¡Que frío!!Apenas un rayito de sol cada tanto, que lejos esta la primavera aunque solo falte un mes
Algo esta pasando en la barriada, el piberío anda alborotado, mañana será otro día del niño, con chocolate caliente y carrera de embolsados, el curita de la parroquia junto con varias agrupaciones políticas de jóvenes guardaron rivalidades y se divertirán un rato con los chicos, bueno ellos no son mucho mas grandes
Seguí caminando es un sábado hermoso a pesar del frío; recordé que unos hace unos días me cruce con doña María, y cosa rara tenía en ceño distendido y no como siempre arrugado y tenso; me contesto el saludo con una sonrisa, esa que hacia mucho había perdido, si mucho tiempo, hará unos treinta años, cuando era mas joven y su familia todavía era muy unida, aun hoy lo son pero hay ausencias que no dejan de notarse, y hubo regresos muy dolorosos.
Eran tiempo en que había mucha gente en la calle y los jóvenes comprometían sus ideas y su accionar, se los veía felices, alfabetizando en las villas y ayudando a los que mas desposeídos; hasta que un día una muerte muy importante marco la debacle y todo se tiño de negro, había problemas en las fábricas, en los colegios en las facultades, y comenzó a desaparecer gente, así como si nunca hubieran existido, entre ellos dos sobrinos de María uno nunca volvió y el otro... bueno cuando logro escaparse era poco menos que un despojo, y tuvo que vivir escondido mucho tiempo.
El esposo de María trabajaba en un famoso laboratorio desde hacia muchísimos años y conocía a todos los delegados sindicales, a uno en especial porque comenzó a trabajar de cadete cuando era un adolescente, y le había tomado mucho afecto y el se lo devolvía llamándolo tío
Una madrugada terrible se corrió la voz de que todos ellos estaban en peligro, y desde las primeras horas y en un movimiento conjunto, comenzaron a asesinarlos uno por uno, no era época de celulares y no podían avisarles, solo uno se salvo al escaparse herido por una medianera, ese mediodía el esposo de María tuvo un brote sicótico que se le manifestó como amnesia temporal, no sabia quien era ni reconocía a sus propios hijos, le duró unos días y se recupero
Desde ese momento María solo vivió para controlar que todos volvieran a su casa; hijos sobrinos, solo se dormía cuando el ultimo ya estaba en su cama y nunca consintió que se hablara, ni siquiera se pensara en política.
La vida la fue convirtiendo en un ser opaco, caminaba como si tuviera una venda en sus ojos no quería ver ni siquiera de soslayo lo que sucedía a su alrededor
El tiempo que a algunas cosas cura y a otras las entibia fue pasando, y pasó una guerra y se volvió a hablar de política y a discutir pero ella no quería saber nada, los hijos y sobrinos crecieron, tuvieron hijos que ahora tiene hijos y ya no puede hacer callar a nadie; paso tanto tiempo, esta nueva generación no conoció el miedo por suerte, y se reúne y alborota, y pide y pelea como la de antes
Parece que algo cambio la semana pasada cuando María acepto la invitación de unas chicas del barrio que le dijeron María estamos uniendo cuadraditos de polar o lana y haciendo frazadas para los chicos, ¿Por qué no te venís para el local? tomamos mate y mientras charlamos ayudamos a otros que tienen menos y queremos que nos enseñes a hacer escarpines y pompones que ya nadie sabe, y eso no se puede aprender en Internet le pidieron riendo.
María regreso a su casa, lloró un rato y después se dijo no puedo llegar a mi muerte con semejante venda en los ojos, todavía me queda un tanto por recorrer y ellos están contentos, ¿porque no los voy a ayudar? Ya paso mucho tiempo y es hora de una nueva esperanzaEsa noche junto todo lo que tenía y que pudiera servir y lo dejo ordenadito; al irse a dormir le rezo a su marido y le pidió que la guiara en lo que iba a hacer; esa noche durmió placidamente como nunca en años y se despertó con una sonrisa, después de almorzar pasaron las chicas a buscarla y se sintió joven otra vez, riendo con ellas esa tarde hizo dos frazadas en conjunto les enseño la primera clase de tejer escarpines que no es tan fácil como parece y contó historias de vida, todas escuchadas con respeto, ellas querían conocer esa parte de la historia, que no vivieron pero que está en su pasado, se despidió prometiendo que volvería, las chicas contentísimas y algunos muchachos que se sumaron a la charla también,
Cuando volvió a su casa noto el aire en la cara y se sintió libre al fin
PAULA DUNCAN
22/08/11
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