Bienvenido a mi blog Detrás del Espejo.Soy Stella Maris o Paula Duncan (que es mi seudonimo) no soy una escritora de carrera si bien siempre disfrute mucho poniendo mis ideas, pensamientos y fantasias en papel solo cuando haciendo el bachillerato de adultos, a los cuarenta y cuatro años e impulsada por mi profesora de literatura y un buen amigo, compañero de estudios, comence a participar de certamenes literarios y escribiendo un poco mas organizadamente. si bien todavia no gane ninguno tengo varias menciones y diplomas,algunos de mis trabajos fueron publicados en diferentes antologias. pero sigo soñando y escribiendo para lograr alguna vez el primer premio, y conseguir lo que todo escritor busca creo que es trascender. ahora desde mi blog quiero compartir mi trabajo con ustedes espero que lo disfruten
15/03/12 | 08:03: Elena A. Navarro (Falta tiempo para tanto decir) dice:
¡Hola amiga!, hermoso tu relato un pasaje de la vida de ¡cuantas personas! muy bueno, te cuento que recièn vuelvo de las vacaciones estuvimos en Córdoba la pasamos hermoso, nos veremos en abril.
"Número dedicado a Juan Rulfo" Poesía. Narrativa. Creación de autores de la ... Ampliar
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Detras del espejo
es un blog integramente literario con poemas, relatos, cuentos breves y con algunos escritos sobre la realidad social en general y la de mi pais en particular visto con una mirada diferente la que sguramente muchos no estaran de acuerdo pero en la diversidad esta el gusto no? solo espero que alguien que lea lo que escribo, aunque sea solo uno le guste. Este es mi camino, es de lo unico de lo que he estado segura en mi vida; por eso lo comparto con ustedes
El silbato del tren rompe la tranquilidad del atardecer, Los pasajeros están listos e impacientes ante la partida; pareciera que al ponerse en movimiento el convoy, se apaciguara la tristeza de partir, el dolor del adiós; lentamente va cayendo la noche.
En el vagón, la luz tediosa hace mas difuso el contorno de las personas que después del charloteo nervioso del comienzo del viaje comienzan a quedarse en silencio, cada uno en su propia historia.
Carlos desde su asiento pasa revista a la gente que se encuentra a su alrededor, compartiendo por algunas horas un mismo espacio y un mismo tiempo.
A su lado una bella mujer de edad indefinida lee un libro de cubiertas rojas; tan absorta esta, que ella y el libro parecen partes de una misma unidad. Al final del pasillo cinco adolescentes (tres varones y dos niñas) escuchan música de rock discuten, se ponen de acuerdo, ríen a carcajadas y vuelven a discutir. En la fila de la izquierda un enigmático caballero vestido de impecable traje gris y con un maletín sobre sus rodillas , se mantiene ajeno a todo lo que pasa en torno suyo, solo esta concentrado en si mismo y sin soltar su maletín ni su abrigo, mira siempre hacia delante, esta sin estar solo permaneciendo.
De pronto llora un bebe y su llanto hace revivir por un momento al adormecido pasaje; su mama una delicada joven de enormes ojos azules, lo mira con dulzura, lo acaricia y se apresta a amamantarlo, todo vuelve a tranquilizarse.
Carlos piensa…… ¿Qué día es hoy? ¿Lunes?, ¿martes?; últimamente su vida es tan monótona como los postes de luz que corren en sentido contrario quien sabe hacia donde; y se pregunta: ¿ estará Lucía esperando su llegada en la estación? ¿Será este el último viaje que haga solo? Así entre cavilaciones, se queda dormido, un poco por cansancio y aburrimiento y otro poco por que el movimiento del tren lo tranquiliza adormeciéndolo.
Un travieso y juguetón rayo de sol haciendo piruetas en su cara lo despierta y se encuentra con que todo se ve de manera diferente, al girar su cabeza se da cuenta que su ocasional compañera de viaje, aun sigue dormida, con el libro sobre su regazo sosteniéndolo con suavidad pero con firmeza demostrando lo valioso que es para ella.
Los adolescentes conversan ahora en voz baja y tranquilamente; sentados muy juntos como si luchar contra el frió hubiera limado sus diferencias.
El bebe y su mama juegan y ríen en ese lenguaje extraño que solo una madre y su hijo pueden comprender.
El señor de gris ha desaparecido; solo queda de el un halo de misterio.
Al aproximarse a la llegada todo vuelve a ser ruido y desorden; se preparan bolsos y se bajan valijas del portaequipajes, el alboroto regresa; esta a la vista que llegar es mas alegre que partir
Carlos sigue con la incertidumbre de no saber si Lucia estará en la estación. Espera que entre risas y empujones bajen todos y cuando el vagón queda vacío y esta completamente seguro de que ya no hay nadie ; se pone de pie y comienza a caminar lentamente, casi con miedo hacia la puerta de salida………………….
PAULA DUNCAN
Cuando escribí este relato hace ya algunos años era solo un relato breve ahora me doy cuenta que puede ser el comienzo de una historia, voy a tratar de continuarla y encontrarle un desenlace. Hasta pronto. paula