Lucía tiene guardado en un bolsillo, doblado chiquitito; un sueño, pero no cualquier sueño; un sueño de amor
De amor inteligente, que sepa compartir, escuchar, opinar sin imponer ayudar a crecer con interes y sin intereses
De amor dulce, con sueños entrelazados y caminatas sin rumbo pero con destino; de besos robados y caricias ofrecidas
De amor intenso, con noches interminables, donde el cuerpo extenuado saluda al nuevo día; todavía el aire vuelve a encenderse ante cada roce y la piel se eriza de deseo, las sensaciones estallan y se aplacan; solo por un todo momento
De amor incondicional, donde cada uno sabe que va a poder contar con el otro siempre, aunque esten lejos y que la confianza mutua los haga crecer libres, sin dudas ni condicionamientos
Un amor ideal, pero ¿REAL?
Lucía no lo cree al menos la logíca le dice que no; vuelve a doblarlo chiquitito y lo guarda, ella soñadora empedernida, sigue dandole una oportunidad más
¿Valdra la pena?
PAULA DUNCAN |